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martes, 26 de abril de 2016

Unidad 6. Periodo entreguerras. Crisis del 29.

CRISIS DEL 29


Los vencedores de la Primera Guerra Mundial impusieron a la paz, sin admitir la colaboración de los vencidos. La principal causa de inestabilidad fue la responsabilidad de la guerra atribuida exclusivamente a Alemania, que no estuvo de acuerdo en las conclusiones del Tratado de Versalles.

El Tratado de Versalles, a pesar de sus propósitos y grandes esperanzas, fomentó la inseguridad internacional, la competencia económica, la intranquilidad y la incapacidad de Europa para rehacerse de sus problemas.
La guerra había arruinado la prosperidad en Europa. Durante aquella época se acabaron los contactos comerciales ya establecidos, se produjo mercancía solo para necesidades de guerra y se negociaron inversiones de capital en el extranjero.
La recuperación de posguerra se vio acompañada de una nueva fase de Revolución Industrial en los Estados Unidos y Europa Occidental. Internacionalmente se lanzaron proyectos de reconstrucción a base de deudas y el mercado mundial descansó en el complicado mecanismo de crédito.
En lugar de analizar las causas económicas del conflicto, el mundo se lanzó a los negocios y a la inflación, lo que provocó una prosperidad aparente. Esto fue durante el periodo llamado de entreguerras, o sea de 1919 a 1939.
En Estados Unidos se encontraba la etapa de  “Los felices años 20” pues había una gran producción y auge económico.


Signos Precursores.

  •       El desequilibrio y acumulación de stocks (cantidad de producto). Esto quiere decir que Estados Unidos tenía mucho producto y éste era llevado a Europa. Pero luego dejan de comprarle  E.U porque ya se estaban componiendo de su crisis y entonces este se queda con todo el producto acumulado en bodegas, y sin necesidad de mano de obra, entonces se da el desempleo porque ya no es necesaria la producción.
  •        Baja la demanda de productos, sube oferta.
  •      Estados Unidos producía anteriormente: trigo, algodón, cacao, café, azúcar y maíz. Pero cuando acaba la Gran Guerra, Europa empieza a producir sus propios productos.
   
  La etapa de la prosperidad (1920-1929). Estados Unidos generaba nuevos productos para facilitar la vida de las mujeres principalmente. Se da la Rev. Electrodoméstica.
·         * Electrodomésticos.
·         *Receptores de radio.
·         *Automóviles.
    Entre otros.
En este periodo se benefició a la sociedad y se logró que la economía aumentara.
La gente con dinero (la mayoría de la población estadounidense) empieza a invertir en la bolsa de Wall Street.
Se piden préstamos a los bancos para comprar más acciones de empresas.
Los precios de los productos industriales iban creciendo. Se echaba a perder más lo agrícola que lo industrial.
Cuando los inversionistas de Estados Unidos empiezan a invertir en la bolsa, también lo hacen otros países debido a que pensaban que de esa forma iban a mejorar su situación económica.

Jueves Negro. 24 de octubre de 1929, Nueva York.
La crisis financiera que devastaría los cimientos de la economía americana y haría tambalear la estabilidad de muchos mercados a nivel mundial comenzaba a proyectar su temible sombra sobre “Los felices años 20”. Y sobre los rostros de los trabajadores de la bolsa de Nueva York que veían estallar aquella etapa de prosperidad frente a sus ojos.

La caída inicial ocurrió el Jueves Negro 24 de octubre, pero fue el catastrófico deterioro del Lunes Negro y del Martes Negro (28 y 29 de octubre), el que precipitó la expansión del pánico y el comienzo de consecuencias sin precedentes y de largo plazo para Estados Unidos. El colapso continuó durante un mes y coincidió con el comienzo de la Gran Depresión, un periodo de declive económico en las naciones industrializadas y que llevó al establecimiento de reformas financieras y nuevas regulaciones.
La crisis del 29 ha sido la mayor crisis económica a la que se ha enfrentado el sistema capitalista.
En el momento del crack, la ciudad de Nueva York había crecido hasta convertirse en la mayor metrópoli del mundo, y su distrito de Wall Street era uno de los centros financieros líderes en el mundo.
La euforia y las ganancias financieras de la gran tendencia del mercado fueron hechas pedazos el Jueves Negro, cuando el valor de las acciones de la bolsa colapsó. Los precios de las acciones cayeron ese día y continuaron cayendo un mes entero. 100,00 trabajadores estadounidenses perdieron sus empleos en 3 días.

En los días previos al Jueves Negro, el mercado ya estaba muy inestable. Periodos de venta y altos volúmenes de negociaciones eran intercalados con breves periodos de aumento de precios y recuperación.
Los efectos de la crisis se sintieron en otros países a principios de 1931, cuando Estados Unidos retiró sus capitales de Europa porque los necesitaba para enfrentar la difícil situación de sus bancos. Esta retirada fue tan rápida y total que ocasiono crisis en los países que tenían elevados créditos provenientes de la nación estadounidense, como Austria, Alemania, Gran Bretaña y Francia, con su mayor énfasis en los dos primeros porque sus economías estaban recuperándose gracias a los préstamos de Estados Unidos.

Ante el hundimiento económico capitalista, el estado se vio forzado a intervenir; aun los propios empresarios, tan convencidos de los beneficios de la libre empresa sin la intervención estatal, requirieron su ayuda para salvar su difícil situación.
Las disposiciones impuestas por los estados contra la crisis tenían dos objetivos: lograr el equilibrio de la balanza comercial con base en el fomento de consumo de los productos nacionales y promover un permanente aumento de precios de bienes y servicios
Aspectos principales de la intervención estatal
  •       Se otorgó ayuda permanente a las empresas en crisis.
  •       Se sanearon empresas por medio de la compra de acciones por el estado.

Entre otras.

Por otro lado, el que se encontraba en la presidencia de Estados Unidos en ese momento, Franklin Roosevelt, estableció el New Deal (1933), que son una serie de propuestas para recuperar la economía del país, basadas en las ideas de John Keynes, las cuales eran ideas liberalistas para favorecer crédito, inversiones de su país, etc.
John Keynes era un economista que al ver la crisis busca una estrategia y plantea una cuestión apareciendo el movimiento Keynesianismo. Le dice al presidente Roosevelt que necesitan un método para salir de la crisis el cual se llama Keynesianista.
El principal propósito del New Deal, el cual se dividió en 2 fases, fue: la compra de los consumidores a pesar del déficit en las producciones del estado.
La idea de Keynes era aumentar los precios de los productos para llegar a un equilibrio económico.

El New Deal trajo como resultado que en 1937 se recuperaran los niveles de producción, aunque aún no la prosperidad.


La crisis económica tuvo consecuencias políticas en los países capitalistas, sin embargo, en los países ricos fueron muy diferentes que en los países pobres. En Alemania, Japón e Italia la crisis fue muy intensa y poseían pocos recursos para resolverla. Para eso necesitaron de la intervención más profunda del Estado, que planeara, reglamentara y controlara toda la economía; un Estado que con el tiempo dio lugar a la formación de Regímenes Totalitarios.

viernes, 15 de abril de 2016

Unidad 5. Revolución Rusa


La Revolución Rusa

La Revolución Rusa de 1917 es un acontecimiento histórico de gran trascendencia porque dio paso a la formación y posterior desarrollo de un sistema político-económico que, por ser contrario al de las potencias occidentales, dividió al mundo en dos grandes bloques antagónicos que por espacio de más de cuatro décadas se disputaron el poder hegemónico mundial. La Revolución Rusa tuvo lugar durante la Primera Guerra Mundial y una relación inmediata con ésta; pero el descontento social y político que la hizo estallar obedeció a factores de diversa índole que, no obstante haberse generado en su mayoría desde tiempo atrás, se agravaron durante el periodo comprendido entre finales del siglo XIX y principios de XX.

Antecedentes

Autocracia Zarista

Al iniciar el siglo XX, en el enorme territorio ruso se mantenía el sistema absolutista del Antiguo Régimen bajo el gobierno de un zar o emperador que poseía un poder ilimitado, aunque en la práctica se veía obligado a delegar cierta autoridad en la poderosa burocracia que lo apoyaba. El régimen absolutista de los zares, incapaz de llevar a cabo la modernización política, económica y social de Rusia, se hallaba cada vez más divorciado de la sociedad, en particular de los medios intelectuales y profesionales que para entonces se habían organizado en partidos políticos. El estallido revolucionario de 1905, derivado de la cruel represión gubernamental del “domingo sangriento”, dio paso a la formación de un soviet (consejo popular) y a la aceptación del zar Nicolás II para que se constituyera una Duma.
La primera Duma se creó en mayo de 1906, pero resultó un fracaso y quedó disuelta a los dos meses de su instauración debido a que previamente se habían aprobado varias leyes que garantizaban los poderes autocráticos del zar. En 1907 se instituyó una segunda Duma que sería también disuelta al poco tiempo. Mientras tanto, grupos de ciudadanos moderados y conservadores decidieron colaborar con el gobierno, controlando la actividad de la tercera Duma que decretó varias reformas moderadas.

Situación económica y crisis social

A principios del siglo XX Rusia presentaba significativos avances en materia económica: las estadísticas demuestran que entre 1900 y 1910 la superficie dedicada al trigo y la patata se duplicó, y que en ese periodo la producción industrial creció en 40%. Sin embargo, este crecimiento no repercutía en el ingreso real de la población, el cual incluso se reducía significativamente en los momentos de crisis. Entre 1900 y 1904, el desempleo y el hambre provocaron el aumento de revueltas campesinas y de huelgas en los centros urbanos; las protestas alcanzaron un punto crítico al producirse la derrota rusa en la guerra con Japón (1905), cuando la incapacidad bélica del ejército zarista demostró lo inútil de los enormes sacrificios del pueblo, obligado a enviar sus jóvenes a una guerra que terminó un fracaso.

Las ideologías políticas y sociales

Populismo: En los años sesenta del siglo XIX, coincidiendo con la abolición de la servidumbre, se organizó el llamado movimiento populista, del que inicialmente formó parte Mijaíl Bakunin, el cual sería el germen de los partidos revolucionarios surgidos a principios del siglo XX. El populismo rechazaba el desarrollo de la economía industrial por considerarla socialmente nociva, y pretendía fomentar la comunidad agrícola tradicional (el mir) como célula de la futura sociedad que se crearía después de ser suprimida la propiedad privada de la tierra. Este movimiento se dividió posteriormente en varias tendencias, entre ellas la denominada Tierra y Libertad surgida en las zonas rurales y que tomaba las ideas anarquistas de organización comunal. Algunos grupos radicales se este movimiento respondieron a la represión zarista con una serie de atentados contra funcionarios y miembros de la burocracia, que culminaron con la muerte del zar Alejandro II en 1881.

Marxismo: Las ideas de Karl Marx se difundieron entre los activistas rusos que vivían en el exilio. En 1898, uno de los primeros marxistas rusos, Gueorgui V. Plejanov, participó en la organización del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. En el segundo Congreso de este partido, celebrado en Londres en 1903, Vladimir Ilich Ulianov, expuso sus ideas acerca de efectuar una adaptación  del marxismo a las circunstancias particulares de Rusia. Aunque Marx había postulado que la revolución proletaria se produciría en un país  como Gran Bretaña, que había alcanzado un  mayor grado de desarrollo capitalista, para Lenin era posible que la revolución proletaria se diera en Rusia sin necesidad de esperar el progreso del capitalismo.

Liberalismo: En Rusia el liberalismo no fue tanto de origen burgués como en los países de Europa occidental, son de origen profesional e intelectual. Se concretó en 1905 al fundarse el Partido Constitucional Demócrata, el cual estuvo integrado por propietarios rurales de mediana importancia, profesionales y técnicos. Este partido proponía  el establecimiento de un Estado constitucional, la realizaron de la reforma agraria, y a consideración de derechos sociales y económicos básicos para los trabajadores.

La Revolución de febrero de 1917


Causas inmediatas

La crisis políticas y económicas que padecía el pueblo ruso a comienzos del siglo XX se vieron acentuadas en gran medida por la participación de su país en la Gran Guerra europea; como Lenin lo había previsto, el conflicto armado habría de realizas la tarea que los revolucionarios nunca hubieran podido llevar a cabo por ellos mismos. Al centrar en guerra, el sistema social ruso sufrió una profundas  desestabilización de cerca de quince millones de hombres procedentes en su mayoría de las áreas rurales, el deterioro de la infraestructura de transportes que apenas comenzaba a desarrollarse, el daño en la incipiente planta productiva industrial, la falta del armamento moderno que compitiera con la avanzada tecnología alemana, el intenso frío del invierno ruso, el hambre, la corrupción y desorganización de los dirigentes del ejército, etc.

La caída del régimen zarista

En Febrero de 1917, la desesperación del pueblo llegó a niveles incontrolables al ser racionado el pan y agotarse las reservas de carbón en pleno invierno. El 23 de febrero (8 de marzo en occidente), Día Internacional de la Mujer celebrado por los partidos obreros, estalló en Petrogrado (San Petersburgo) un conflicto que sería crucial en la historia de Rusia: Las obreras del sector textil  iniciaron una huelga que se extendió a todas las fábricas de la cuidad y llegó a convertirse en una convocatoria general. En los días siguientes, las protestas callejeras se incrementaron con gritos en contra del gobierno y de la guerra. Lo más grave para el régimen ocurrió en la noche del 26 de febrero (12 de marzo) cuando los soldados, que tenían órdenes de disparar sobre la multitud, se amotinaron y fusilaron a sus oficiales, uniéndose así a los manifestantes.

Primera etapa del gobierno provisional bajo el mando de Lvov


El doble poder

Los miembros del Soviet de Petrogrado se instalaron en el mismo edificio de la Duma, y reconocieran al gobierno provisional a condición de que éste se comprometiera a convocar una Asamblea Constituyente que estableciera las reformas legales demandadas por las clases trabajadores. A pesar de las diferencias sociales e ideológicas, ambos grupos se apoyaron mutuamente a fin de lograr e propósito inmediato de acabar con la autocracia zarista, lo que significó en la práctica la existencia de un “doble poder”. Al principio esta situación no ofrecía mayores dificultades pese al antagonismo ideológica porque, bajo el poder de la burguesía y, al menos por el momento, no aspiraban al poder. Por esta razón decidieron apoyar las decisiones importantes del gobierno provisional siempre que éste diera satisfacción a las demandas de la clase obrera. Sin embargo, la enorme distancia entre los objetivos socioeconómicos de uno y otro grupo traería pronto nuevas dificultades.
En el mismo mes de marzo, los miembros del Soviet de Petrogado, ante la negativa del gobierno provisional de retirarse de la contienda internacional, intentaron poner fin a la guerra haciendo un llamado de paz “a los pueblos de todo el mundo”, pero ni los Aliados ni las Potencias Centrales respondieron, y Rusia se mantuvo en la guerra a pesar de sus enormes dificultades internas.
Al no ver una pronta solución a sus graves problemas, el pueblo ruso volvió a protestar y de nuevo surgieron las huelgas y las manifestaciones callejeras de obreros y campesinos, quienes también se inconformaban contra la permanencia de Rusia en la guerra porque, aparte de todas las implicaciones negativas que ésta traía consigo, constituía un motivo más de retraso en la satisfacción de las demandas sociales. Desde finales de marzo comenzó la ocupación de tierras por parte de los campesinos, así como los disturbios de obreros en las fábricas.
En esas circunstancias, el 3 (16) de abril de 1917, Lenin ingresó a Rusia y de inmediatos capitalizó el descontento popular en favor de sus planes revolucionarios.
El primer Congreso Panruso de los Soviets, celebrado en junio de 1917, Lenin se opuso al gobierno provisional, pero en ese momento los soviets eran incapaces de tomar y mantener el poder, además de que estaban divididos políticamente: de 822 delegados al mencionado Congreso, 285 eran socialistas revolucionarios, 284 mencheviques y 105 bolcheviques, situación por las propuestas de estos últimos fueron rechazadas.
El 3 (16) de junio de 1917 e inició en Petrogrado una insurrección popular apoyada por los bolcheviques. El gobierno puso fin a las manifestaciones y ordenó la detención de los dirigentes. León Trotski, revolucionario menchevique de reciente ingreso al partido bolchevique, fue encarcelado junto con otros miembros de este partido, en tanto que Lenin  lograba escapar a Finlandia.
Después de estos acontecimientos, el príncipe Lvov, quien pretendía extender la represión contra los campesinos, fue obligado a renunciar como presidente del gobierno siendo sustituido por Kerenski.


La Revolución bolchevique de octubre 1917

La conquista del poder por los bolcheviques fue rápida. En la noche del 24 al 25 de octubre (6 al 7 de noviembre) de 1917 ocuparon los puestos estratégicos de Petrogrado. El acorazado Aurora apuntó sus cañones hacia el Palacio de Invierno en la madrugada del 26 de octubre, y el gobierno provisional, que carecía del apoyo del ejército, se vio obligado a rendirse.
La Revolución Bolchevique había logrado derrotar a Kerenski e hizo realidad, al menos en teoría, el lema de “todo el poder a los soviets”, pues ésos, reunidos en el Segundo  Congreso, fueron los nuevos titulares del poder, aunque en la práctica sería el partido bolchevique el que habría de controlar dicho poder. La tarea prioritaria del Congreso consistió en redactar tres decretos fundamentales (Decretos de Octubre) que tenían el propósito inmediato de conseguir el apoyo del pueblo.




jueves, 14 de abril de 2016

Unidad 5. Consecuencias de La Primera Guerra Mundial.

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL


Consecuencias inmediatas de la guerra

           

Consecuencias políticas

En el plano internacional, el final de la guerra produce una nueva división política y un nuevo tipo de relaciones enmarcado en la Sociedad de Naciones, que se estableció con la esperanza de que la diplomacia lograra impedir el estallido de otra guerra.
Dentro de la nueva división política es importante destacar el derrumbamiento definitivo de los grandes imperios territoriales de Europa occidental y central, que absorbían pueblos de distinto origen étnico, los cuales tuvieron la oportunidad de convertirse en naciones independientes acogiéndose el principio de autodeterminación tomado de la doctrina de Wilson.

Consecuencias económicas

            La consecuencia económica más destacada consiste en el cambio que se experimenta en el ámbito mundial, cuando Europa tiene que ceder su puesto hegemónico  estados Unidos, no sólo a causa de las enormes deudas contraídas sino también por las considerables pérdidas materiales que sufrió durante el desarrollo del conflicto.
            El costo de la guerra significó a Francia el 30% de ru riqueza nacional, para Inglaterra 32%, para Italia un 26%, Alemania el 22% y Estados Unidos el 9%.

Consecuencias sociales


            El costo más alto del conflicto armado fue, sin lugar a dudas, el de la pérdida de vidas humanas. S estima que de los 65 millones de hombres movilizados murieron cerca de 10 millones. Alemania perdió un millón 800 mil; Francia un millón 400 mil; Gran Bretaña casi 750 mil; Rusia cerca de 2 millones 300 mil; Estados Unidos 114 mil.

Unidad 5. Desarrollo de La Primera Guerra Mundial.

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL


Desarrollo de la guerra

El transcurso de la Primera Guerra Mundial presenta dos fases sucesivas. La primera, derivada directamente del Incidente de Sarajevo, comprende un lapso de casi 3 años, entre agoato de 1914 y marzo de 1917, y compromete de manera directa sólo a las potencias europeas en conflicto. La segunda fase da comienzo en marzo de 1917 ­–cuando la lucha se convierte en “mundial” con la intervención militar de Estados Unidos en los campos de batalla europeos y el abandono de la neutralidad de algunos países de Iberoamérica en favor de los aliados de la Entente- y termina en noviembre de 1918, fecha en que concluye la guerra.

 

La fase europea

Inicio de la guerra europea. El conflicto bélico internacional que surgiera en una zona del sureste de europea se extendió luego en una guerra total a buena parte del continente, como una reacción en cadena que fue afectando a las potencias europeas  como si fueran eslabones unidos por el sistema de alianzas. Por un lado, los países generadores del conflicto, Alemania y Austria-Hungría, dos de los integrantes de la Triple Alianza (Italia optó a última hora por no hacer causa común con sus aliados en el conflicto internacional) a los cuales se conocía como las Potencias Centrales, y en el bando contrario, los integrantes de la Triple Entente, Gran Bretaña, Francia y Rusia, que constituyeron el bloque de los llamados países “Aliados”.
Después de la declaración  de guerra de Inglaterra a Alemania el 4 de agosto, el conflicto bélico europeo era ya un hecho. Las circunstancias en que se dieron las declaraciones de guerra entre las Potencias Centrales y los Aliados parecían demostrar a juicio de los altos mandos políticos, el interés de Alemania en precipitar los acontecimientos para conducir a los demás  países hacia el enfrentamiento armado. Sin embargo, entre el pueblo alemán existía la creencia general, alimentada por la propaganda oficial, de que su nación era víctima de las agresiones de los países de la Entente, por lo que los alemanes recibieron el anuncio con gran entusiasmo nacionalista.
Pero tal fervor no era exclusivo del pueblo alemán. Al iniciarse el conflicto armado en los primeros días de agosto de 1914, los pueblos europeos, bajo influencia de la propaganda, no sólo aceptaban participar en la contienda sino que estaban dispuestos a luchar por la patria hasta vencer a sus enemigos; y por eso, independientemente de su pertenencia a una determinada clase social o partido político, los europeos se solidarizaban con sus respectivos gobiernos en una “unión sagrada”, como le llamaron los franceses, quienes deseaban vengarse de Alemania por la derrota sufrida en la Guerra Franco-Prusiana. Este entusiasmo nacionalista de los pueblos permitió a los gobernantes respectivos reforzar su autoridad y al mismo tiempo mantener el orden interno. El hecho más sorprendente al respecto lo constituyó la actitud que, en casi todos los países beligerantes, asumieron los grupos socialistas, cuya oposición a la guerra se había manifestado en varias ocasiones pero que ante las circunstancias presentes estaban dispuestos a apoyar la causa del gobierno. En un principio, la aceptación popular al conflicto significó en todas partes una estabilización de la situación política interna; los parlamentos no dudaron en aprobar los gastos correspondientes y estuvieron de acuerdo en pasar a un segundo plano, dejando la toma de decisiones al poder Ejecutivo.

Guerra de posiciones y estancamiento. Cuando se inició la guerra, ambos bandos esperaban que el conflicto fuera de corta duración. La estrategia bélica de Alemania se apoyaba principalmente en el Plan Schlieffen, elaborado por Alfred von Schlieffen, jefe del Estado Mayor alemán entre 1891 y 1907. El citado plan proponía una rápida movilización ofensiva contra Francia a través de Bélgica, y suponía la destrucción total del ejército francés en un lapso de seis semanas, para lanzar luego una ofensiva hacia el este, contra Rusia. Por otra parte, los Aliados confiaban también en la brevedad de la guerra, entre otras cosas porque no estaban en posibilidades de costear un enfrentamiento prolongado y suponían que sus enemigos se encontraban en iguales circunstancias. Al igual que los alemanes, los franceses habían elaborado un plan de ataque, el Plan 17 (así llamado por ser la decimoséptima ocasión que Francia intentaba vengarse de los alemanes desde la guerra franco-prusiana). Este plan había sido cuidadosamente elaborado durante varios años, y los franceses tenían absoluta confianza en que significaría una trampa mortal para los alemanes.
Sin embargo, los hechos no ocurrieron como se esperaba y ambos bandos, desconcertados por el fracaso de los planes respectivos –debido principalmente a que cada uno subestima la capacidad de resistencia del contrario-, tuvieron que dar marcha atrás en su estrategia ofensiva, viéndose obligados a adoptar actitudes defensivas que llevaron al estancamiento de la lucha y a la necesidad de atrincherar las tropas en los frentes de combate, con lo cual la Gran Guerra se prolongó mucho más de lo esperado.
El Plan Schlieffen fue puesto en práctica por los alemanes desde los primeros momentos; pero si bien lograron entrar a territorio francés, la estrategia no tuvo el éxito esperado debido a la tenaz resistencia de los franceses, quienes recibieron ayuda de fuerzas británicas. Los ejércitos alemanes se vieron obligados a salir de Francia y replegarse hacia el Norte, después de la Batalla del Marne, en septiembre de 1914. El fracaso del plan militar alemán, en el que las Potencias Centrales habían depositado una gran confianza, fue de importancia decisiva para el curso que habría de seguir la guerra. En el frente oriental, los alemanes habían logrado una importante victoria sobre Rusia en la Batalla de Tannenberg, en Prusia oriental (agosto de 1914), y durante 1915 consiguieron ganar a los rusos algunas batallas en las que las tropas alemanas emplearon gases asfixiantes. Al mismo tiempo, los austriacos eran derrotados por las tropas rusas que entraron a su territorio y amenazaban con trasponer la frontera alemana. A pesar de los graves fracasos que enfrentaron ambos grupos de países contendientes, ninguno de ellos desistió; se mantuvieron en las posiciones a las que habían logrado avanzar y perfeccionaron sus sistemas defensivos al tiempo que se daba un relativo estancamiento en la estrategia militar. De manera que los frentes de guerra se convirtieron en líneas fortificadas donde soldados de uno y otro bando permanecían expectantes durante un tiempo prolongado.
El fracaso de la logística de guerra se hizo evidente cuando ninguno de los bandos enfrentados tuvo la capacidad de implementar una estrategia que sustituyera los fallidos planes iniciales. Las tácticas se improvisaban sobre la marcha, sin visión a largo plazo, y la tecnología resultó inadecuada para enfrentar la realidad de una guerra que se prolongaba mucho más de lo previsto. A partir del otoño de 1914 dio comienzo a un periodo de estancamiento, con los ejércitos hacinados en trincheras, en lastimosas condiciones de subsistencia y sin posibilidad de vencer al adversario.
Todo el arsenal de guerra: ametralladoras, minas, morteros, bombas, lanzallamas y gases asfixiantes; se acumuló en las líneas del frente que permanecían estáticas. En el oeste se enfrentaban franceses e ingleses contra alemanes, desde el paso de Calais hasta la frontera suiza. En el este, los frentes se extendían desde el mar Báltico hasta la frontera rumana, a través de la Polonia rusa y austriaca (Galitzia). Las líneas de combate constituyeron en su mayoría, y durante gran parte del tiempo que duró la guerra, gigantescos laberintos de refugios, centros de mando, búnkers, líneas de comunicación y puestos de avanzada protegidos por hileras de espesas alambradas.

Participación de Turquía e Italia en la Gran Guerra. Dada su situación estratégica, Turquía e Italia tenían una gran importancia para ambos bandos, que buscaron atraerlas a su lado desde que, al empezar la guerra, estos países se declararon neutrales. A los gobiernos de las Potencias Centrales no pareció sorprenderles mucho esta posición de Italia, no obstante que formaba con ellos la Triple Alianza, porque el tratado de la misma preveía el compromiso de entrar en guerra solamente cuando cualquiera de las tres naciones necesitara de una acción defensiva en caso de un conflicto no provocado por ellas. En cambio al empezar la contienda, las Potencias Centrales vieron la conveniencia de atraerse a Turquía porque, dada su vecindad con Rusia, representaba una posición estratégica para atacar a este país, además de que la población turca  veía con desagrado al expansionismo ruso. Pocos días después de iniciada la contienda, el 2 de noviembre de 1914, Rusia declaró la guerra a Turquía cuando este país  bombardeó el puerto de Odessa sin previa declaración de guerra. En el conflicto, Turquía intervino en favor de las Potencias Centrales, y su participación fue decisiva en la derrota de la expedición naval francobritánica en el territorio de los Dardanelos (1915), así como en las graves derrotas sufridas por los rusos ese mismo año, en las que de alguna manera influyó la participación de Bulgaria favoreciendo a los países centrales, con los que se había aliado poco después de Turquía.
        Por otra parte, los aliados de la Entente desde un principio entablaron negociaciones diplomáticas con Italia para que se aliara con ellos en la guerra y aceptara sus condiciones de participar en el reparto territorial, una vez que las Potencias Centrales fueran vencidas. En un primer momento, el gobierno italiano se mostró indeciso debido a los fuertes lazos enonómicos que tenía con las Potencias Centrales y porque la opinión pública de su país era contraria a su participación en la guerra. Sin embargo, después del fracaso del plan alemán contra Francia, los italianos vieron la posibilidad de triunfo para los Aliados y el beneficio que obtendrían en el reparto del botín al terminar la contienda, por lo que aceptaron el compromiso de unirse a ellos; y el 26 de abril de 1915 Italia firmó en Londres un tratado con los 3 países de la Entente. Casi un mes después, el 23 de mayo, Italia declaró la guerra al Imperio Austro-Húngaro.
       La participación de Italia favoreció la apertura de u nuevo frente bélico en el Sur, ampliado cuando Grecia y Rumania se unieron a los países de la Entente en 1916. A parte de lo que militarmente significaba la apertura de este nuevo frente, sirvió para que los Aliados, aprovechando la situación geográfica de sus enemigos, pudieran realizar un bloqueo que impidió la provisión de mercancías y materias primas para Alemania, en tanto que llos podían contar con loa ayuda económica y el abastecimiento de recursos por parte de Estados Unidos.

La guerra Europea entre 1915 y 1916. En Alemania aumentaba la exasperación por el bloqueo inglés y la idea de la guerra submarina ganaba cada vez más partidarios entre la opinión pública y las autoridades militares, por lo que el gobierno tomó la decisión de desplazar sus ataques al frente marítimo utilizando naves submarinas. En este aspecto Inglaterra se encontraba en posición más ventajosa, ya que su predominio naval era indiscutible además de que podía contar con la ayuda de Estados Unidos pues no obstante su neutralidad en la guerra europea, para nadie era un secreto la simpatía que el gobierno estadounidense mostraba hacia el bloque de los Aliados.

      En un momento de extrema tensión en las relaciones internacionales, el 7 de mayo de 1915, un que de vapor británico, el Luisitania, fue torpedeado sin previo aviso por un submarino alemán cerca de Irlanda, incidente en el que perdieron la vida 1198 personas, entre ellas 120 estadounidenses. Los alemanes aseguraron que el barco, habiendo zarpado de Nueva York, transportaba un cargamento de armas para los Aliados (lo cual fue confirmado por investigaciones posteriores) y que los estadounidenses habían sido advertidos del peligro de viajar en buques británicos. El hundimiento del Luisitania fue considerado por los países neutrales, principalmente por Estados Unidos, como “una prueba concreta de la inhumanidad con la que los alemanes hacían la guerra”, y el gobierno del presidente Woodrow Wilson exigió energéticamente la suspensión de la guerra submarina bajo amenaza de interrumpir las relaciones diplomáticas de Alemania.
      Desde que comenzó la guerra submarina, y sobre todo después del hundimiento del Luisitania, Estados Unidos se convirtió en factor decisivo en la evolución de la guerra, y el presidente Woodrow Wilson empezó a destacar en la política internacional por sus ideas en favor de la paz y sus intereses de actuar como mediador en el conflicto europeo. Sin embargo, las propuestas de paz de Wilson no tuvieron éxito porque ninguno de los países contendientes estaba dispuesto a entablar negociaciones de paz sin haber llegado a obtener un triunfo definitivo sobre sus adversarios.
      Después de los fracasos sufridos por los ejércitos alemanes en el frente occidental durante los primeros meses de guerra, en febreo de 1916 el mando militar supremo de Alemania planeó una gran batalla de desgaste contra Francia que tendría como objetivo “desangrar” a los franceses hasta el punto de obligarlos a aceptar negociaciones de paz. Esta batalla debería tener lugar en las proximidades de la población de Verdún, sitio de especial interés histórico para Francia y punto central del sistema militar fortificado de este país. El objetivo no era ganar territorios, sino destruir el mayor número posible de fuerzas enemigas en un punto del frente. “La Batalla de Verdún”, prolongada durante 10 meses y en la que los alemanes utilizaron el lanzallamas como una nueva y terrible arma, es uno de los episodios más significativos de la Primera Guerra Mundial. Sin dejar de considerar las cuantiosas pérdidas humanas que provocó en ambos bandos, a pesar de haber sido planeada por los alemanes como decisiva para su triunfo definitivo sobre los Aliados, esta batalla resultó ser el fracaso más grande para las Potencias Centrales. La acción de Verdún había sido demasiado costosa para los alemanes , pues consumieron en ella todas las reservas de su material bélico cuando la reposición de éste era cada vez más difícil, mientras que los Aliados recibían continuamente ayuda material de Estados Unidos.

 

La fase mundial de la guerra

    Desde finales de 1916, ante el descontento social y el peligro de un rompimiento en la unidad nacional, las autoridades militares de los países en guerra intensificaron la búsqueda de una solución final entendida como la derrota definitiva del enemigo, ya que ninguno de los contendientes se resignaba a aceptar una paz negociada, sino que buscaban un triunfo completo, y dificultaban así la posibilidad de poner fin a la contienda. En los primeros meses de 1917 habrían de ocurrir dos sucesos que influyeron para acelerar el final del conflicto: la Revolución Rusa y la participación de Estados Unidos en el conflicto europeo.

Influencia de la Revolución Rusa en el nuevo rumbo de la guerra. En febrero de 19117 estalla en Rusia un movimiento revolucionario que derriba el régimen zarista y se instala enseguida un gobierno provisional, circunstancia que da un nuevo giro a la Gran Guerra. A partir de entonces, los acontecimientos de la Revolución Rusa provocaron en todos los países beligerantes un notable aumento de movimientos sociales a favor de la paz en los que participó principalmente la clase obrera. Ante su impotencia para poner fin a la guerra, los trabajadores ejercieron la presión de las huelgas buscando manifestar su descontento y desesperación a los gobiernos correspondientes.
     Los movimientos huelguistas se presentaron en diferente grado de intensidad de acuerdo con las características específicas de cada nación; los más graves ocurrieron en las Potencias Centrales, donde ya había comenzado un proceso de revoluciones internas, pero las protestas obreras se manifestaron también en Gran Bretaña y Francia, países en donde los partidos socialistas habían intentado mantener la estabilidad interna frenando aquellas huelgas que ocurrían en forma espontánea y sin control sindical, pero en las que se dejaban sentir también la influencia  de la Revolución Rusa y los avances del socialismo. Esas circunstancias convencieron a los socialistas de Europa Occidental de la necesidad de convocar a un nuevo congreso socialista internacional en el que se discutiera la manera de poner fin a la guerra.
En marzo de 1917, ante la amenaza que representaba el avance del socialismo para la paz interna de los países contendientes, muchos políticos, tanto de las Potencias Centrales, como de la Entente, trataron de restablecer la paz por medio de negociaciones secretas entre las naciones comprometidas en la contienda. Pero los esfuerzos pacifistas fracasaron porque en los medos políticos predominaban personas interesadas en que su país alcanzara una victoria total sobre sus enemigos, con los correspondientes beneficios: la obtención de territorios e indemnizaciones de guerra sobre los vencidos.
A pesar de que las negociaciones de paz fracasaron en general, la situación política de Rusia la habría de obligar a retirarse del conflicto armado. Después del derrocamiento del zar, la Revolución Rusa tomó un nuevo giro debido a que el gobierno provisional establecido al triunfar la revolución de febrero fue incapaz de dar solución a los graves problemas sociopolíticos. Se presentó entonces la oportunidad para que los Bolcheviques, que constituían al sector radical del socialismo, encabezaran un nuevo movimiento armado que derrocó al gobierno provisional en octubre de 1917. Una vez en el poder, bajo la fuerte presión de las masas populares y ante el peligro de ser derrocados por sus enemigos políticos, los bolcheviques se vieron obligados a retirar a Rusia de la guerra, para lo cual firmaron por separado un tratado de paz con Alemania: el de Brest-Litovsk, cediendo los territorios de Polonia y los países bálticos. Pero este tratado, que parecía favorecer a las potencias centrales, llegaba demasiado tarde para ellas, puesto que desde hacía casi un año los países de la Entente tenían un nuevo y poderoso aliado: Estados Unidos.

Participación de Estados Unidos en la gran guerra. En abril de 1917, después de haber fracasado en sus intentos por conseguir la paz entre los países europeos mediante la vía diplomática, el presidente Wilson justificaba ante el pueblo estadounidense la decisión de entrar en la guerra con el propósito de que “triunfaran la justicia, la democracia, la soberanía nacional y la libertad de los mares” (esto último apoyado en el hecho de que los alemanes habían hundido barcos británicos en los que viajaban ciudadanos estadounidenses). Además, Wilson había sido advertido por los servicios de inteligencia británicos acerca de un telegrama enviado al gobierno de México por Arthur Zimmermann, ministro alemán de Relaciones Exteriores, quien proponía a este país una alianza para “hacer la guerra y la paz juntos” con la promesa de que en caso de triunfar Alemania, México recuperaría los territorios perdidos en la guerra con Estados Unidos (1846-1848). Ante estas provocaciones del gobierno alemán, Wilson no necesitó mayores pretextos para entrar a la contienda. El 2 de abril de 1917, el Congreso de Estados Unidos aprobaba la declaración de guerra y la participación de todas sus fuerzas armadas, como país asociado a la Entente; es decir, se reservaba el derecho de retirarse de la guerra si así convenía sus intereses.
           Con la intervención de Estados Unidos se rompió el equilibrio de fuerzas en favor de la Entente gracias a los diversos recursos que aportó no sólo en forma directa, como armamento y tropas, sino indirectamente a través de la presión económica que ejerció sobre los países enemigos, ya que embargó las exportaciones de éstos e incrementó para los Aliados el crédito público y privado. A la participación de Estados Unidos se agregaba, en consecuencia, la de algunos países latinoamericanos (Cuba, Panamá, Brasil) sometidos a la influencia económica estadounidense, los cuales abandonaron su neutralidad en favor de los Aliados. China, Grecia y Portugal declararon también la guerra a Alemania.
         En enero de 1918, el presidente Wilson presentó ante el Senado de su país un documento en el que definía los objetivos bélicos de su gobierno. En dicho documento, que constaba de 14 puntos, se planteaban las medidas propuestas para lograr una paz justa y duradera, basada en el principio de autodeterminación de los pueblos, que beneficiara no sólo a los países vencedores sino también a los vencidos. En síntesis, Wilson proponía suprimir todo tipo de diplomacia secreta, además de buscar la libertad de los mares y la reorganización de Europa basada en el principio de soberanía nacional. Para Austria-Hungría y los pueblos no turcos del antiguo Imperio Otomano, Wilson proponía solamente “bases más amplias para un desarrollo autónomo”. Los Catorce Puntos culminaban con una propuesta para crear una “Sociedad de Naciones” que garantizara, tanto a los países grandes como a los pequeños, una seguridad efectiva.
·         Uno de los 14 puntos era devolver Alsacia y Lorena
·         Otro de los puntos hablaba de poner la democratización del Estado alemán como primera condición para apertura de conversaciones de paz.

 

Etapa final

A mediados de 1918, las Potencias Centrales habían entrado ya en la fase crítica de la guerra. El 8 de agosto de ese mismo año tuvo lugar un ataque anglo francés cerca de Amiens, junto al río Somme, en el que se emplearon por primera vez en forma masiva “carros de combate” (tanques de guerra), los cuales permitieron infligir al ejército alemán una derrota de la cual ya no pudo reponerse. Semanas más tarde, el 25 de sep. Los Aliados lanzaron una nueva ofensiva de gran magnitud en contra de Alemania en la que se emplearon más de un millón de hombres de las fuerzas armadas estadounidenses, mientras que en los Balcanes las tropas aliadas habían conseguido la derrota de Bulgaria. El 28 del mismo mes de septiembre, el alto mando militar alemán propuso una oferta de armisticio y paz al presidente Wilson, recomendando al mismo tiempo a las autoridades políticas de Alemania la inmediata formación de un gobierno parlamentario sobre amplia base nacional; Austria se había rendido desde el 15 de septiembre y poco después le siguió Turquía, derrotada por las fuerzas inglesas en Palestina. El 11 de nov. De 1918, representantes alemanes y de las potencias aliadas firmaron en Francia, en el interior de un vagón de ferrocarril situado a las afueras de París, el armisticio que puso fin a la Gran Guerra.

Tratado de paz
El 18 de enero de 1919 comenzaron en París las conferencias internacionales de paz, en las que solamente participaron los vencedores Rusia no fue invitada por los Aliados a participar en las negociaciones de paz para no correr el riesgo de que se extendieran las ideas comunistas del nuevo gobierno soviético. La decisión definitiva correspondió a los representantes de las potencias sobresalientes: Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia, Italia y Japón. Se dejaba a Alemania completamente derrotada.
     Después de varios días de discusiones, se llegó al “Tratado de Versalles”. Principales puntos de éste:
·         El país germano perdía todas sus colonias.
·         Se devolverían Alsacia y Lorena a Francia.
·         *Se obliga a Alemania a pagar una indemnización por los daños y gastos causados por la guerra.
·                *Se disponía la liberación de los prisioneros de guerra y la entrega de más de 800 criminales de guerra.

·                *Se prohibía a Alemania poseer un ejército mayor de 100 mil hombres.

miércoles, 13 de abril de 2016

Unidad 5. Causas de La Primera Guerra Mundial.

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La Gran Guerra, ocurrida entre 1914 y 1918, tuvo como causas profundas una serie de acontecimientos generados en Europa entre 1871 y 1914, los cuales fueron creando una situación sumamente tensa entre las potencias hegemónicas, al grado de que cualquier circunstancia fortuita podía hacer estallar un conflicto de grandes dimensiones.

La rivalidad imperialista.

A inicios del siglo xx, Gran Bretaña había comenzado a dejar de ser la mejor potencia capitalista y fue desplazada por Alemania, seguida de Estados Unidos y Japón; este último país tenía un mayor crecimiento industrial y comercial. Ésta rivalidad se sumaba a la de otras potencias como Francia, Austria-Hungría, Italia y Los Países Bajos. El gran crecimiento del capitalismo monopolista de esa época, provocó que se excediera la producción que obligaba a los gobiernos a tener políticas más proteccionistas y esto hacía más difícil la circulación de las mercancías. Había mucha competitividad entre potencias.

 

Sistema de alianzas

Se crearon alianzas entre países europeos a finales del siglo XIX, en las cuáles Bismarck tuvo influencia con sus ligas diplomáticas que hicieron más fuertes las relaciones entre potencias capitalistas situadas en lugares geográficos estratégicos para así poder defenderse uno al otro. Así, se crearon 2 bloques contrarios que querían equilibrarse de manera interna y protegerse recíprocamente.
La Triple Alianza: Alemania, Austria Hungría e Italia
La Triple Entente: Gran Bretaña, Francia y Rusia
Las naciones de La Triple Alianza consideraron necesario crear un frente unido y les era de suma importancia mantener su predominio en el Mediterráneo, incluidos los territorios del Norte de África.  Esto se debe el interés del Imperio Austro-Húngaro por arrebatarle al Imperio Otomano los países situados en el territorio de los Balcanes, y por impedir que Serbia (país liberado) se extendiera y ocupara Bosnia y Herzegovina que era del Imperio Austro-Húngaro. Éste trataba de evitar que Rusia le ganara en la conquista de los Estado Balcánicos.
Alemania era la potencia más fuerte, pero lo malo era que tenía sólo un acceso poco seguro al Mar del Norte y, con respecto a su política expansionista, tras la Conferencia de Berlín, que ratificó la hegemonía colonial de Gran Bretaña y Francia, el Reich alemán vio limitadas sus posesiones en África. Además, su predominio en Europa estaba marcado por el resentimiento francés (puesto que Alemania se había anexionado los territorios de Alsacia y Lorena en 1871) y por la amenaza de Rusia, que ambicionaba la hegemonía en el centro y el este de Europa.
Esta situación había dado origen al sistema Bismarckiano para lograr un contrapeso en sus relaciones con las potencias rivales. A pesar de las alianzas, se vio un posible conflicto entre las potencias en la última década del siglo XIX. Además, el desarrollo económico de ese momento significaba que, por primera vez, existía la capacidad industrial para resistir y hacer la guerra.
Por otra parte, las naciones de la Triple Entente se habían unido aprovechando la situación geográfica de sus territorios que les permitía bloquear a los países de la Triple Alianza por mar y tierra, con la posibilidad de cercarlos además en los puntos estratégicos de los Balcanes, suponiendo que esta situación les permitiera mantener un equilibrio de poder en la competencia imperialista. Sin embargo, en vez de que este sistema de alianzas fuera una vía para garantizar la seguridad mutua de las naciones, se convirtió en un peligro latente para cada una de ellas, ya que cualquier mínimo pretexto iba a poder hacer que los 2 bloques se enfrentaran.


La Paz Armada.

El sistema de alianzas permitió que Europa viviera una etapa de paz relativamente larga, ya que desde 1871, cuando terminó la guerra franco-prusiana, las grandes potencias europeas habían logrado evitar enfrentamientos bélicos, pero al mismo tiempo impulsaban fuertemente al crecimiento y desarrollo de su industria de guerra, situación contradictoria que dio origen a que el periodo comprendido entre 1871 y 1914 fuera recordado como la etapa de “la paz armada”. En relación muy estrecha con el progreso industrial en aquella época de cambios acelerados y de interés personal por la prosperidad económica, continuamente surgían nuevos descubrimientos científicos que generaban innovaciones tecnológicas puestas al servicio de fuerzas militares de las naciones.
Se dio un notable crecimiento de fabricación y arsenal de guerra para un posible enfrentamiento internacional. A esta carrera armamentista se agregaba el enorme desarrollo en los ejércitos de las potencias europeas, con un mayor servicio militar y aumento de soldados, elementos que permitían a los jefes de Estado planear mejores estrategias.


Nacionalismo. 

La ideología nacionalista ya estaba en los primeros años del siglo XIX con motivo de las invasiones napoleónicas llego a todos los pueblos. En las naciones imperialistas, los avances tecnológicos y el desarrollo del capitalismo inculcaban entre las personas un orgullo nacional, sentimiento de superioridad. Por otra parte, entre los pueblos dominados el nacionalismo tomaba formas libertarias, aumentadas por el hecho de ver su territorio hecho presa de rivalidad imperialista y expuesta a servir de campo de batalla en caso de un enfrentamiento entre potencias.


La propaganda. 

Conocedores del sentimiento nacionalista de sus pueblos, los gobiernos de las potencias se valieron de todos los medios para poder aumentar ese nacionalismo entre las personas y fomentar odio hacia los países rivales, en caso de que se viniera una guerra:

-       Se representó a káiser como personaje ávido de devorar países
-       Al Reich como serpiente gigantesca que simbolizaba al militarismo alemán como peligro apocalíptico.
Esto fue otro factor para llegar al estallido de un conflicto internacional.

Las crisis marroquíes y balcánicas.

La crisis de mayor trascendencia, por la influencia directa que tendría en la Gran Guerra europea, fue la ocurrida en los Balcanes a partir de octubre de 1908, cuando Austria-Hungría se anexó los territorios de Bosnia y Herzegovina, a los que administraba como colonias desde hacía 30 años. Serbia protestó ante la agresión austriaca y pidió la ayuda de Rusia, pero este país no estaba en condiciones de enfrentar por sí solo una nueva guerra después de la derrota que había sufrido en el enfrentamiento con Japón en 1905. Los serbios recurrieron entonces a Inglaterra y Francia para solicitarles ayuda; Francia se las negó argumentando que la invasión austriaca en los Balcanes no amenazaba sus “intereses vitales”, en tanto que Inglaterra solamente brindó su apoyo diplomático para tratar d evitar un conflicto. En consecuencia, Serbia tuvo que aceptar la anexión de Bosnia y Herzegovina al Imperio Austro-Húngaro.
Las relaciones entre Serbia y Austro-Hungría se volvieron más tensas, y en Serbia surgieron sociedades secretas formadas por ultranacionalistas que deseaban liberarse del dominio de los Habsburgo y alcanzar la unidad de todos los pueblos eslavos. En 1912, Serbia se unió a Bulgaria para construir la “Liga Balcánica”, bajo la protección de Rusia, con el doble propósito de prevenir una nueva ocupación por parte de Austria-Hungría y liberar a todos los pueblos eslavos del Sur que aún estaban bajo el dominio del Imperio Otomano. Cuando Grecia y Montenegro logran ingresar a esta liga, consiguieron vencer al Imperio Otomano y lograr que se desintegrara. Luego de esto, Bulgaria atacó a sus antiguos aliados de la Liga, pero fue vencida por Serbia, que se fortaleció con este triunfo y cuadruplico su territorio. La nueva situación de Serbia preocupó al gobierno austriaco. Que se empezó a preparar para enfrentar algún ataque de ese país.
La última fase de la crisis balcánica dio comienzo en junio de 1914 con el llamado “Incidente de Sarajevo”, motivo que haría estallar el conflicto en Europa. Este hecho tuvo lugar el 28 de ese mes en la capital de Bosnia, cuando el príncipe heredero de la corona austrohúngara, Francisco Fernando, fue asesinado junto con sus esposa cuando realizaban una visita a Sarajevo con el propósito de demostrar el dominio de la dinastía de Habsburgo sobre esa región de población eslava, incorporada recientemente al Imperio Austro-Húngaro. La visita del príncipe heredero fue tomada como una afrenta por los bosnios proserbios que se oponían a anexarse. Gavrilo Princip fue vinculado con las organizaciones secretas ultranacionalistas, fue el autor del atentado, que realizó como una muestra del repudio que Serbia sentía hacia el dominio austriaco.
Austria aprovechando esto, le envió un ultimátum a Serbia, que éste consideró inaceptable porque lo que decían iba contra su propia soberanía nacional. Entonces se rompieron las relaciones diplomáticas de ambos países y se dio la gota que derramó el vaso, provocando así el estallido de la Primera Guerra Mundial.



Unidad 4. Imperialismo

Aquí les presentamos información acerca del Imperialismo y las potencias que van a influenciar al inicio de La Primera Guerra Mundial.

Unidad 4. Segunda Revolución Industrial

Aquí les tenemos información detallada acerca de la Segunda Revolución Industrial.